Páginas

La Empleabilidad: Algunas Ideas

Ahora más que nunca, las personas requieren insertarse o reinsertarse laboralmente de manera exitosa. La empleabilidad, no solo se aplica a las personas que no tienen empleo, sino también a aquellas que teniendo empleo, quieren o necesitan conseguir empleos que se sintonicen mejor con sus expectativas. Y la pregunta que surge aquí es: ¿cómo conseguir este propósito en un escenario cada vez más competitivo como en el que vivimos ahora? Realmente son varios los factores que conducen al éxito de conseguir el empleo soñado: por un lado está la preparación académica o técnica; de otro está la experiencia acumulada en el área de interés; y por último pero no menos importante, se encuentran las características o habilidades personales. El primero y el segundo son factores que permiten
desarrollar competencias técnicas en las personas, y que son sumamente importantes para poder cumplir a cabalidad con las labores habituales que demanda todo puesto de trabajo. Y aquí surge otra pregunta ¿Es importante tener un buen bagaje de conocimientos técnicos? Es obvio que la respuesta es sí. ¿Pero acaso esto basta para alcanzar metas profesionales o laborales? En este caso la respuesta es no. Muchas personas ingresan a laborar como técnicos especialistas en una empresa y se jubilan después de 30 años de trabajo, teniendo exactamente el mismo cargo que ocupaban cuando empezaron. ¿Qué paso? Nos preguntamos ¿será la falta de ambición?, ¿falta de capacidad para llegar a puestos de mayor complejidad? o simplemente ¿es la falta de un plan de vida y carrera con metas claras o buenas estrategias que permitan llegar a esas metas? La respuesta podría ser todas las anteriores, pero lo cierto es que si no tenemos ambición o deseos de superación, difícilmente podremos conseguir grandes logros.

Entonces saber claramente ¿qué es lo que queremos? es el primer paso y a partir de allí será necesario desarrollar mecanismos de cambio que nos permitan ser más atractivos para el competitivo mundo laboral. Todos tenemos sueños y anhelos en la vida de donde podemos generar nuestra propia motivación de logro, que además nos permita estimular el desarrollo de nuestras propias competencias.

Por tanto, si bien es cierto que es importante tener una buena preparación técnica, también es cierto que esto no es lo que marca la diferencia. Dentro de mi experiencia en el ámbito de la gestión del capital humano me ha tocado desarrollar incontables procesos de selección de personal a todo nivel, inclusive seleccionar candidatos para muchos puestos gerenciales. A veces no resulta el mejor candidato aquel que tiene más conocimientos técnicos o aquel que posee más acreditaciones académicas; sino más bien aquella persona que en virtud de sus ambiciones y a la formulación de un buen plan de vida y carrera, inicia un camino incontenible hacia sus metas y anhelos personales y esta diferencia es algo que se observa y se nota claramente en una entrevista de trabajo por ejemplo.

El plan de vida y carrera le permite, entre otros aspectos, a la persona realizar un análisis desapasionado y objetivo sobre sí mismo. Esto le sirve para descubrir sus propias debilidades, debilidades que se convertirán a la postre en oportunidades de desarrollo y que le permitirá con la aplicación de estrategias adecuadas de cambio, mejorar su actuación profesional. Estas debilidades podrían estar relacionadas a cualquiera de los tres factores anteriormente señalados, vale decir a la capacidad técnica, a la experiencia laboral o a las habilidades personales.

Luego de haber determinado cuales son las carencias en el campo del conocimiento técnico, será relativamente sencillo por medio de cursos o programas de capacitación especializados, acceder a aquellos temas que sean necesarios para apoyar el propósito de mejora. Desarrollar experiencia estará en función de saber trazar un itinerario que le permita conseguir a la persona, aquellos logros que son exigidos en el mercado laboral a los profesionales competentes.

Quizá lo más laborioso sea desarrollar habilidades vinculadas al desenvolvimiento personal, pero esto no es nada imposible de conseguir con la ayuda de profesionales especialistas en la materia. Estas habilidades resultan fundamentales para enfrentar de manera eficaz cualquier tipo de situación laboral por más crítica que ésta sea. Me refiero específicamente a aquellas características personales que van a permitir en el sujeto desarrollar competencias como por ejemplo interacción social, es decir capacidad para interactuar en diversos escenarios sociales incluyendo el ámbito laboral; habilidad para comunicarse de manera efectiva; alta disposición para la flexibilidad y tolerancia a los cambios; capacidad para manejar situaciones de estrés y tolerar presiones de trabajo; destreza para manejar equipos de trabajo y liderazgo; optimo nivel de inteligencia emocional; en fin todos aquellos aspectos que involucren mejoras en la persona. Esto indudablemente si es lo que marca la diferencia.

Fuente: Instituto de Psicología Integral del Perú (IPIP)

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...