Páginas

Como criar a un hijo único


Hay que reconocer que el hijo único goza de muy mala fama y con frecuencia suele creer que es inmaduro y caprichoso. Desde el punto de vista educativo, se le ha considerado siempre como un verdadero problema pedagógico y, a causa de este injusto prejuicio, se le 'han aplicado toda una serie de .calificativos de signo negativo: egoísta, inadaptado, agresivo, mimado, Intolerante, entre otros. Ante este panorama, parece necesario realizar un examen de los hechos que, libre de prejuicios, nos haga comprender en su justa medida lo que puede suponer para un niño se hijo único. Si somos razonables, hemos de reconocer que el simple hecho de no tener más hermanos, no tiene por qué ser un problema en sí mismo. La presencia o ausencia de trastornos más o menos serios en la personalidad del niño se deberá, como en otros casos, al tipo de relación que establezcan los padres con él. Así pues, si éstos procuran evitar
protecciones y condescendencias excesivas y mimos desproporcionados conseguirán sin duda que el proceso de maduración de su hijo sea plenamente satisfactorio.

Algunas preguntas y respuestas comunes sobre este tema

¿Qué ventajas tiene ser hijo único?
Indudablemente, no todos los aspectos son negativos. Se ha dicho del hijo único que es una especie de eterno primogénito y suele disfrutar por tanto de algunas de las ventajas de éstos. Así, estos niños se desarrollan a menudo en un medio familiar muy estimulante y se benefician de un tipo de interacción afectiva muy intensa con los padres, condiciones ambas en extremo favorables para el desarrollo intelectual y emocional.

¿Ser hijo único tiene desventaja?
Todas las que se derivan de no poder relacionarse con un grupo de hermanos y de ser el único centro de atención de los padres. Así pues puede que estos niños encuentren dificultades en la superación del complejo de Edipo y que caigan prisioneros de una sofocante relación padre-madre-hijo. Asimismo, suelen tener problemas para elaborar los sentimientos de amor y agresividad, al no poder pasar la prueba de los celos tal y como se vive normalmente en una familia con más hijos. Ahora bien, lo verdaderamente preocupante en estos casos son determinadas actitudes erróneas de algunos padres que con su mejor voluntad e ignorantes del daño que pueden ocasionar, intentan rodear a su hijo de un ambiente protector y siempre gratificante que/asegure el éxito con el menor esfuerzo posible. Este ambiente excesivamente protector, a veces casi enfermizo, es el verdadero agente distorsionador del proceso natural de maduración del niño. 

¿Influye la falta de hermanos?
El hijo único puede verse afectado en su proceso de socialización al carecer de ese ambiente, rico en relaciones con un grupo de iguales, que constituyen los hermanos. Tal carencia puede suplirse de hecho, el niño suele hacerlo de un modo natural a través del establecimiento de relaciones con otros pequeños de su edad, por lo que sólo se constituye en problema cuando los padres, en su afán protector antes citado, interfieren en el proceso, seleccionando las amistades del pequeño o impidiéndole realizar determinadas actividades que eso de tener más hijos, hubieran considerado naturales. De todos modos, conviene recordar un hecho curioso en relación con la citada falta de hermanos. 

¿De qué forma se puede substituir la falta de hermanos?
Poniendo al niño el margen suficiente de libertad para que pueda relacionarse con otros de su edad. En este campo resulta especialmente perjudicial que, por ejemplo, los padres traten de elegir con quién debe relacionarse su hijo. No conviene limitar el tipo de relación que él mismo vaya exigiendo, ya que, de lo contrario, sólo se conseguirá obstaculizar su proceso natural de socialización y autonomía personal.

Temas relacionados:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...