Páginas

El Alcoholismo

El alcoholismo es una grave enfermedad caracterizada por la incapacidad de controlar la ingesta de bebidas alcohólicas, en forma continua o periódica y por la preocupación por la droga alcohol y su uso continuado a pesar de las consecuencias adversas, con distorsiones en el pensamiento, sobre todo en la forma de negación. En lo que respecta a la etiología del abuso y la dependencia al alcohol, proponemos una descripción que comprende los siguientes factores: 

Factores ambientales
La difusión continua y desmesurada de estímulos externos que refuerzan aún más la actitud permisiva y
la aceptabilidad social del alcohol, vienen a ser factores importantes que, en la mayoría de los casos determinan los niveles de consumo, como también su accesibilidad.

Factores constitucionales
Herencia
Se ha demostrado que ciertas personas reaccionan favorablemente a corto plazo frente al alcohol, el cual los predispone fácilmente al alcoholismo. Si bien estos avances ayudaron significativamente en la comprensión del cuadro adictivo, estos adelantos de ningún modo son concluyentes, ya que una elevada frecuencia familiar o étnica de dependencia alcohólica no necesariamente implica un proceso genético subyacente.

Características de la personalidad
Desde el punto de vista psicológico, los adolescentes y jóvenes que abusan de alcohol y otras drogas no necesariamente son ansiosos, neuróticos o depresivos, pero pueden presentar trastornos de la personalidad que quedan reflejados en el rendimiento escolar, laboral, así como en su eventual desajuste sexual y social.

Concentración de etanol en una bebida
Viene a ser la relación entre el volumen total de líquido y la cantidad de alcohol que ésta contiene. Así, existen diferentes concentraciones de alcohol en las bebidas. El alcohol absoluto, en los productos destilados (whisky, ron, pisco, etc.), fluctúan entre 35 y 50%; en los fermentados, como el vino, entre 9 y 14%; en las cervezas es de aproximadamente 6%.

Proceso de Absorción del alcohol etílico
Al absorberse el etanol, pasa inmediatamente a la circulación sanguínea, distribuyéndose al cerebro entre otros órganos. Su absorción puede reducirse si hay grasas en el estómago. Es decir, a mayor cantidad de alimentos más lento será su proceso. La presencia de bióxido de carbono en las bebidas hace que el proceso metabólico entre el estómago y el intestino delgado se abra y aumente su velocidad de absorción. Otro aspecto que abría que añadir a este proceso es el estado mental del bebedor. A mayor deseo, los resultados que espera obtener se producirán más rápidamente. Es muy importante anotar que el cerebro es muy sensible a la acción del alcohol. Treinta segundos después de haberse ingerido el contenido de un vaso de alcohol ordinario, se presentan efectos en varias funciones normales de aquél, tales como el juicio, el razonamiento y el control muscular.

Proceso de degradación metabólica del etanol
El proceso metabólico de una copa de alcohol común -25 a 30 ml- es de aproximadamente una hora. Este se absorbe directamente de las paredes del estómago y se regula a través de la secreción mucosa y el píloros pasmo (este último provoca náuseas y vómito). Su metabolismo desde el primer momento, entra al torrente circulatorio a través de las paredes del estómago y por vía pulmonar.  En todo caso, la velocidad de concentración del alcohol en sangre dependerá del tipo de bebida, cantidad de alcohol ingerido, tiempo de ingestión, tipo de comida o presencia previa de comida en el estómago, circunstancias bajo las que se bebe, constitución del bebedor, estado emocional, motivo de la ingesta, etc.

Efecto farmacológico del etanol
El alcohol es una droga psicoactiva potencialmente adictiva, depresora del sistema nervioso central. Ello tiene como correlato que mientras más alta sea la concentración de alcohol en sangre, mayor será el efecto negativo sobre el funcionamiento del organismo y en particular del cerebro.

Enfermedades más comunes como consecuencia del abuso y la dependencia del alcohol
Gastrointestinales
  • Boca: caries, halitosis, entre otras. Faringe: faringitis aguda y crónica. 
  • Esófago: esofagitis aguda y crónica, várices esofágicas. 
  • Estómago y duodeno: gastritis, úlcera péptica. 
  • Páncreas: pancreatitis aguda. 
  • Hígado: infiltración grasa del hígado, hepatitis alcohólica y cirrosis.
Cardiovasculares
Arritmias cardíacas, taquicardia ventricular, cardiomiopatía alcohólica, disminución del gasto cardíaco, falla del ventrículo izquierdo, síncopes, etc.

Respiratorios
Neumonitis por aspiración, neumonía, abscesos, cáncer bronquial, laringitis crónica, bronquitis crónica, tuberculosis y neumonía bacteriana lobular.

Metabolismo de la aldosterona
Se produce retención de sodio, potasio y cloro.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...